Laberintos de roca, castillos medievales, miradores, bosques y estanques: así es el Paraíso de Bohemia (Český ráj). Este espacio natural protegido del noreste de Chequia lleva mucho tiempo atrayendo a fotógrafos, aficionados al deporte y amantes de la naturaleza. En este artículo encontrarás todo lo que necesitas para organizar tu viaje: cómo llegar desde Praga, cuál es la mejor época para ir y qué lugares no te puedes perder.

Vista de las escarpadas torres de arenisca, los pinos y los valles boscosos del Paraíso de Bohemia.

¿Cómo llegar al Paraíso de Bohemia desde Praga?

En coche

El coche es la forma más rápida y cómoda de descubrir la región. El trayecto desde Praga dura alrededor de una hora y te permite organizar la ruta a tu gusto, visitar varios lugares en un solo día y olvidarte de los horarios de los autobuses locales.

En autobús y en tren

Si buscas una opción económica, lo mejor es ir en autobús. El billete cuesta apenas un par de euros y el trayecto suele durar una hora y cuarto. Los autobuses salen de la estación de Černý Most, en Praga, en dirección a Jičín o Turnov. También hay trenes directos desde la estación principal de Praga hasta Turnov. El viaje dura algo menos de dos horas y cuesta unos 5 euros.

Desde Turnov puedes llegar a pie a los castillos de Valdštejn y Hrubá Skála por una ruta panorámica de unos 9 km. También puedes tomar un autobús local hasta Hrubá Skála. Desde Jičín hay autobuses hasta la parada Holín, Prachov, situada muy cerca de las rocas de Prachov (Prachovské skály). Puedes consultar los horarios y planificar el viaje en www.idos.cz.

En verano también circulan autobuses turísticos especiales desde Turnov y Jičín, con paradas en lugares como Hrubá Skála, las rocas de Prachov y el castillo de Trosky. Encontrarás más información en www.cesky-raj.info.

Excursiones organizadas de un día

Otra forma cómoda de descubrir el Paraíso de Bohemia es apuntarte a una excursión organizada de un día. Puedes elegir entre rutas de senderismo con guía y recorridos en bicicleta eléctrica para conocer la zona sin prisas. Consulta las propuestas de la plataforma GetYourGuide.

Vista panorámica de altas formaciones de arenisca que se elevan sobre el denso bosque del Paraíso de Bohemia.

Cuándo visitar el Paraíso de Bohemia

Puedes recorrer los laberintos de roca en cualquier época del año, aunque la lluvia y la nieve pueden dejar los senderos y los escalones muy resbaladizos. Además, fuera de temporada algunos restaurantes, tiendas de recuerdos y centros de información pueden estar cerrados. La mayoría de los castillos y palacios solo abre al público de principios de abril a finales de octubre. Por eso, la primavera, el verano y el otoño son las mejores épocas para visitar el Paraíso de Bohemia. Ten en cuenta que la zona es muy popular entre los checos: en julio y agosto, durante las vacaciones escolares, suele haber mucha gente.

Sendero con barandillas de madera que discurre entre altas torres de arenisca y el bosque.

Qué ver en el Paraíso de Bohemia

Prachovské skály (rocas de Prachov)

Las rocas de Prachov son uno de los lugares más pintorescos de Chequia. Te esperan singulares formaciones rocosas, estrechos pasadizos y miradores con vistas espectaculares. La entrada cuesta unos 8 euros y puedes elegir entre tres rutas de entre 1,5 y 3,5 kilómetros. Ten en cuenta que tendrás que subir y bajar numerosos escalones entre las rocas. Aunque las distancias sean cortas, el recorrido requiere tiempo y cierta forma física. Lleva calzado de senderismo con buen agarre. Para consultar los itinerarios y la información sobre las entradas, visita la web de las rocas de Prachov.

Castillo de Valdštejn

El castillo de Valdštejn se alza sobre un promontorio rocoso y está parcialmente integrado en la arenisca. Aquí se combinan la arquitectura medieval, la decoración barroca y un entorno natural de gran belleza, con vistas a los bosques de los alrededores. Puedes llegar fácilmente a pie desde Turnov, por una ruta de unos 4 km, o desde Hrubá Skála, a unos 5 km. Puedes recorrer por tu cuenta los espacios exteriores, las salas subterráneas excavadas en la roca y la sala de billar. Los interiores de los palacios clasicista y romántico solo se pueden visitar con guía. Encontrarás información sobre los horarios y el precio de las entradas en www.hrad-valdstejn.cz.

Castillo de Hrubá Skála y sus formaciones rocosas

Situado en lo alto de un promontorio de arenisca, el castillo de Hrubá Skála ofrece unas vistas magníficas de las rocas, los bosques y los senderos de los alrededores. Se construyó en el siglo XIV como una fortaleza gótica y, tras varias reformas, adquirió su actual aspecto de romántico castillo neogótico. Hoy, parte del edificio funciona como un hotel con spa. Aunque no te alojes allí, puedes visitar la terraza y la torre, además de comer o tomar algo en su restaurante.

Alrededor del castillo se extiende el conjunto rocoso de Hruboskalsko, un laberinto de torres de arenisca, estrechos desfiladeros y miradores. Estas formaciones, modeladas por la erosión durante millones de años, son hoy un destino muy popular para practicar senderismo y escalada. Una de las rutas más bonitas une el castillo de Hrubá Skála con el de Valdštejn.

Patio soleado del castillo de Hrubá Skála, con muros cubiertos de hiedra, ventanas en arco, una torre circular y tejados de tejas rojas.

Ruinas del castillo de Trosky

Si has jugado a Kingdom Come: Deliverance II, seguramente reconocerás estos paisajes: el videojuego incluye un mapa sorprendentemente realista de la región. Aunque hoy queda poco de la antigua residencia de Bergow, la silueta del castillo de Trosky sigue dominando el paisaje y es uno de los símbolos más reconocibles del Paraíso de Bohemia. Durante la visita puedes subir a la torre Baba y acercarte al mirador situado bajo la torre Panna para disfrutar de vistas panorámicas de los bosques, las colinas y las formaciones rocosas de los alrededores. La torre Panna no está abierta al público.

Muros en ruinas y una torre rocosa del castillo de Trosky sobre un paisaje verde, bajo un cielo de nubes imponentes.

El castillo está rodeado de bosques, rocas y tranquilos estanques. Puedes pasear alrededor de los estanques Vidlák y Věžický, visitar los pueblos cercanos de Tachov o Troskovice y admirar las singulares formaciones de arenisca de la zona. Ten en cuenta que las rocas de Apolena están actualmente cerradas al público por motivos de seguridad. Como alternativa, puedes visitar Hrubá Skála, Malá Skála o las rocas de Prachov.

Castillo de Kost

El castillo de Kost es uno de los castillos góticos mejor conservados de Chequia. Según la leyenda, debe su nombre, que significa «hueso» en checo, a que nunca fue conquistado: era un hueso duro de roer. Probablemente se fundó en el siglo XIII, aunque la primera referencia escrita data de 1349. A diferencia de otros castillos que acabaron en ruinas, Kost se ha conservado en buen estado y sigue siendo un magnífico ejemplo de arquitectura militar medieval.

Hoy puedes elegir entre varias visitas guiadas para conocer distintas dependencias del castillo, como las estancias residenciales, la capilla, la cocina medieval e incluso la cámara de tortura. Encontrarás más información sobre las visitas, los precios y los horarios en www.kost-hrad.cz.

El castillo medieval de Kost y su alta torre de piedra junto a un estanque, rodeados de árboles en el Paraíso de Bohemia.

Malá Skála

Malá Skála es un pequeño pueblo situado en el valle del río Jizera. Es un lugar ideal para hacer senderismo, escalar, recorrer el río en canoa o montar en bicicleta. Justo encima del pueblo, sobre una escarpada cresta de arenisca, se encuentra el castillo de Vranov. Aunque hoy solo quedan sus ruinas, es uno de los castillos más singulares de Chequia: su trazado forma un auténtico laberinto excavado en la roca.

Sala de los Monarcas del castillo de Vranov, cerca de Malá Skála, decorada con relieves, nichos y detalles arquitectónicos tallados directamente en la roca.

Vranov también se conoce como el Panteón por sus numerosos monumentos dedicados a escritores, artistas y poetas célebres. Desde Malá Skála se llega a las ruinas en unos 30 minutos por un sendero boscoso bastante empinado, pero muy bonito. Una vez allí, puedes recorrer las puertas de piedra, los patios, las terrazas y las estancias excavadas en la roca, además de disfrutar de las vistas del valle del Jizera y de los bosques y formaciones rocosas de los alrededores. Consulta los horarios y el precio de las entradas en su web.

Jičín

Los castillos, las rocas y los estanques son los grandes atractivos del Paraíso de Bohemia, pero sus pueblos y ciudades también merecen una visita. Jičín, conocido como la «puerta del Paraíso de Bohemia», fue la principal residencia de Albrecht von Wallenstein, uno de los generales más poderosos del siglo XVII. Él lo convirtió en un magnífico ejemplo del barroco, con grandes edificios y jardines. Su casco antiguo, muy bien conservado, todavía refleja aquel esplendor.

Si quieres pasar la noche en la zona, el moderno y cómodo Restart Hotel, en Jičín, es una excelente base para explorar la región. Ofrece buenas instalaciones y fácil acceso tanto al centro de la ciudad como a los senderos de los alrededores.

Fuente y edificios históricos de la plaza de Valdštejn en Jičín, con la torre de la puerta de Valdice al fondo.

Plaza adoquinada del centro de Turnov, rodeada de edificios históricos y una torre con reloj bajo un cielo de nubes imponentes.

Turnov

Rodeado de formaciones de arenisca y paisajes verdes, Turnov es conocido sobre todo por la talla de los granates de Bohemia que se extraen en las cercanías. Esta tradición artesanal tiene siglos de historia y sigue viva hoy. Si quieres conocer mejor la región, sus piedras semipreciosas y las técnicas de talla, visita el Museo del Paraíso de Bohemia, en Turnov. Sus exposiciones abarcan la geología, la talla de gemas, el arte popular y la historia local.

Mapas y senderos señalizados

Si estás preparando una ruta por el Paraíso de Bohemia o por cualquier otra zona de Chequia, tu mejor aliado es la web local www.mapy.com. Te permite planificar recorridos a pie o en bicicleta y consultar las distancias y el desnivel. Su mapa de senderismo también resulta muy útil para localizar las rutas señalizadas.

En Chequia hay más de 43 000 kilómetros de senderos señalizados. Cuando recorras sus paisajes, verás marcas de colores pintadas en árboles, rocas y vallas. Estas señales te guían de un lugar de interés a otro y utilizan cuatro colores: rojo, azul, verde y amarillo. Basta con saber qué color corresponde a tu ruta y seguir las marcas hasta llegar a tu destino. El mapa de senderismo de mapy.cz te indica qué color debes seguir.

Sendero forestal del Paraíso de Bohemia con una marca roja pintada en un árbol para guiar a los visitantes por la ruta señalizada.