En el Barrio Judío de Praga se conservan seis sinagogas. La Sinagoga Vieja-Nueva y la Sinagoga Alta siguen utilizándose para el culto. Las otras cuatro, Pinkas, Klausen, Maisel y Española, forman parte del Museo Judío.

Fotografía de la Sinagoga Vieja-Nueva en el Barrio Judío de Praga

La Sinagoga Vieja-Nueva, la más antigua de Europa que sigue en activo y una de las construcciones más valiosas del gótico temprano de Praga, se construyó en la década de 1270. Está envuelta en numerosas leyendas. Los judíos creían que unos ángeles la habían traído a Praga desde la Tierra Prometida o que se había construido con piedras del Templo de Jerusalén. También se cuenta que el fuego no puede dañarla y que, incluso cuando ardían todas las casas de los alrededores, ella permanecía intacta.

Pero la leyenda más célebre es la del Gólem. Se cuenta que el rabino Löw modeló un gigante de barro y consiguió darle vida colocándole bajo la lengua un papel con un conjuro. El Gólem debía encargarse de todos los trabajos sucios y pesados del gueto y, sobre todo, proteger el barrio de los ataques. Antes de que comenzara el shabat, había que retirarle el papel para que el hombre de barro no trabajara. Pero un día se olvidaron de hacerlo. El Gólem empezó a destrozar cuanto encontraba a su paso, y el rabino tuvo que sumirlo en un sueño eterno. Se dice que sus restos siguen ocultos en el desván de la Sinagoga Vieja-Nueva, al que desde entonces está terminantemente prohibido subir.

La Sinagoga Pinkas es la segunda más antigua del Barrio Judío. Su construcción concluyó en 1535. Sus bóvedas de estilo gótico jagellónico son uno de los grandes orgullos del Museo Judío. También conserva un elemento muy poco habitual en Europa: una entrada especial por la que las mujeres entregaban a sus hijos para la ceremonia de la circuncisión, ya que las mujeres y las niñas tenían un espacio separado en las sinagogas. Hoy, la Sinagoga Pinkas es un monumento a las víctimas del Holocausto. En sus muros están inscritos los nombres de 77 297 judíos de Bohemia y Moravia que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. Aquí también puedes ver dibujos realizados por niños en el campo de concentración de Terezín.

Fotografía de la Sinagoga Pinkas en el Barrio Judío de Praga

La Sinagoga Maisel se construyó en la década de 1590 como oratorio privado para la familia de Mordechai Maisel. La magnitud del proyecto original se aprecia en un detalle: el edificio que ha llegado hasta nuestros días, ya de por sí imponente, representa tan solo dos tercios de la construcción original. Hoy alberga la primera parte de la exposición del Museo Judío dedicada a la historia de los judíos de Bohemia y Moravia.

Fotografía del reloj del Ayuntamiento Judío de Praga

La Sinagoga Alta se construyó en el siglo XVI como parte del Ayuntamiento Judío, gracias a la financiación del mecenas Mordechai Maisel. Debe su nombre a que, en un principio, solo se podía acceder a ella desde la primera planta del ayuntamiento, pues carecía de entrada propia. Servía de oratorio a los miembros del gobierno de la comunidad y es posible que también se reuniera allí el tribunal. A finales del siglo XVII se abrió una entrada independiente. La Sinagoga Alta sigue dedicada al culto y no está abierta a las visitas turísticas. En el ayuntamiento, junto a la sinagoga, puedes ver un reloj singular cuyas cifras están representadas por letras hebreas. Sus agujas giran en sentido antihorario.

La Sinagoga Klausen se construyó en 1694 en el lugar donde habían estado una escuela talmúdica, una sinagoga y un hospital, destruidos por un incendio. Por su reducido tamaño, aquellos edificios se conocían como «klausen», término derivado del latín «claustrum», «recinto cerrado». Aunque era de grandes dimensiones, la nueva sinagoga conservó ese nombre. Durante años albergó una exposición del Museo Judío de Praga sobre costumbres, tradiciones y festividades judías, además de valiosos libros y manuscritos. Esa exposición se retiró en julio de 2024. En la actualidad solo abre para exposiciones temporales y actividades puntuales, mientras se prepara su renovación y una nueva exposición permanente.

La Sinagoga Española se construyó en 1868 en estilo morisco. Sus interiores, profusamente decorados con ornamentos y dorados, recuerdan a los de la Alhambra, en España. De ahí el nombre de Sinagoga Española. Hoy alberga la exposición permanente «Los judíos en las tierras checas en los siglos XIX y XX». También se celebran conciertos.

Fotografía de la Sinagoga Española en el Barrio Judío de Praga

Puedes consultar los horarios del Museo Judío y los precios de las entradas aquí.

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