Conducir en Chequia es relativamente sencillo. El tráfico es ordenado, a diferencia de lo que ocurre en algunos países del sur de Europa, y las carreteras suelen estar en buen estado. Sin embargo, en el centro de las ciudades abundan las zonas peatonales y las calles estrechas de sentido único. En Praga y Brno, los atascos son frecuentes, por lo que el transporte público suele ser más cómodo y rápido. Si vas a viajar a Chequia en coche o piensas alquilar uno, aquí encontrarás todo lo que necesitas saber antes de ponerte al volante.