Entre 1611 y 1613, los luteranos de Praga comenzaron a construir la iglesia de la Santísima Trinidad a los pies de la colina de Petřín, el primer templo barroco de la ciudad. Tras sofocarse la rebelión de los estamentos de Bohemia en la batalla de la Montaña Blanca de 1620, el templo pasó a la orden carmelita. Los frailes lo dedicaron a la Virgen de Strakonice, cuya imagen, según se creía, había ayudado a ganar la batalla. La iglesia fue consagrada de nuevo con el nombre de Nuestra Señora de la Victoria.

Interior de la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria en Praga, con su majestuosa nave barroca, bancos de madera, altares ornamentados y elementos decorativos dorados.

En el interior puedes contemplar una copia de la imagen de la Virgen de Strakonice (la original se perdió en un incendio en la iglesia de Santa Maria della Vittoria de Roma, antiguamente dedicada a san Pablo), varias obras de Petr Brandl y esculturas de Jan Jiří Bendl. Sin embargo, la mayoría de los visitantes acude al templo para ver al Niño Jesús de Praga.

Bambino di Praga es el nombre con el que a menudo se le conoce en el mundo católico. Esta figura de cera, de 47 cm de altura, data del siglo XVI y llegó a Chequia procedente de España. En 1628, Polixena de Lobkowicz la donó a los carmelitas descalzos de Malá Strana. Se creía que la figura concedía deseos y curaba enfermedades. Y cuanto más crecía su fama, más ofrendas llegaban a la iglesia.

Con el tiempo, el Niño Jesús de Praga llegó a reunir una considerable suma de dinero, además de contar con su propio altar, una corona, un cetro y un orbe. Y, sobre todo, su vestuario no dejaba de crecer. Hoy la colección reúne más de 60 vestidos. Y no son vestidos cualesquiera: todos están adornados con piedras preciosas y semipreciosas, perlas y oro. Puedes admirar los más destacados en un pequeño museo de la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria. Entre ellos se encuentra uno bordado por la propia emperatriz María Teresa de Austria. También hay prendas exóticas llegadas de Filipinas, China y América. El museo está en la propia iglesia y la entrada es gratuita.

Primer plano del altar dorado de la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria en Praga, con la célebre imagen del Niño Jesús de Praga.

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