¿Solo tienes un día para conocer Praga y no sabes por dónde empezar? Empieza por alargar tu estancia un par de días más :). Bromas aparte, necesitarás un buen plan, porque apenas tendrás tiempo para improvisar.

El Camino Real

Te recomendamos centrarte en los principales monumentos de Praga situados a lo largo del Camino Real. Durante siglos, los reyes de Bohemia recorrieron este itinerario en su cortejo de coronación. La visita a Vyšehrad formaba parte de una peregrinación previa, distinta de este recorrido. El Camino Real comenzaba en la antigua Corte Real, junto a la actual Casa Municipal y la Torre de la Pólvora. Desde allí seguía por la calle Celetná hasta la plaza de la Ciudad Vieja, cruzaba el Puente de Carlos hacia la plaza de Malá Strana y ascendía hasta el Castillo de Praga.

Catedral de San Vito, donde se coronaba a los reyes de Bohemia

Sin embargo, te recomendamos hacer el recorrido en sentido contrario: desde el Castillo de Praga hacia la Ciudad Vieja. Así irás cuesta abajo en lugar de subir. Y quizá sea mejor dejar Vyšehrad para tu próxima visita. Créenos: Praga engancha y seguro que volverás.

Interior de la catedral de San Vito

Empecemos por el Castillo de Praga. Para llegar en transporte público, toma el tranvía 22 y baja en la parada Pražský hrad. Al entrar en el recinto llegarás al segundo patio. Gira a la izquierda y atraviesa el arco: te llevará al tercer patio, el más grande del castillo.

Aquí merece la pena detenerse un momento para admirar con calma la espectacular fachada occidental de la catedral de San Vito.

Acércate después a la fachada sur, donde se encuentra el valioso mosaico gótico del Juicio Final. Continúa hasta la plaza de San Jorge. A tu derecha verás el Antiguo Palacio Real y, de frente, la basílica de San Jorge.

Basílica de San Jorge en el Castillo de Praga

Los jardines del sur suelen abrir de marzo a octubre, salvo cierres temporales. Si están abiertos durante tu visita, aprovecha para llegar a la plaza de Hradčany paseando por ellos. Vuelve al tercer patio: frente a la catedral encontrarás la Escalera del Toro, que baja directamente a los jardines. Una vez abajo, sigue hacia la derecha para salir a la plaza. Por el camino, no olvides disfrutar de las magníficas vistas de la ciudad y de Malá Strana. De noviembre a febrero, los jardines suelen permanecer cerrados. ¡Otra razón para volver a Praga!

Tejados de Malá Strana y la iglesia de San Nicolás

En la plaza de Hradčany, detente a contemplar la entrada principal del Castillo de Praga. Después baja por las escaleras hacia la plaza de Malá Strana. La iglesia barroca de San Nicolás, con su enorme cúpula y su esbelta torre del reloj, no pasa desapercibida. La calle Mostecká te llevará directamente al Puente de Carlos. Al cruzarlo entrarás en la Ciudad Vieja.

En la plaza de la Ciudad Vieja, admira el Ayuntamiento con su famoso reloj astronómico, entra en la otra iglesia de San Nicolás y contempla la iglesia de Nuestra Señora de Týn. La calle Celetná te conducirá hasta la gótica Torre de la Pólvora. ¡Enhorabuena! Ya has visto los principales monumentos de Praga y todavía te queda tiempo para tomar una cerveza.

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