Todo lo que necesitas saber sobre Malá Strana, en Praga: su historia, sus principales monumentos, la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, la iglesia de San Nicolás, la calle Nerudova y mucho más.
Malá Strana es, quizá, el barrio más romántico de Praga. Callejuelas estrechas y sinuosas, iglesias barrocas, frondosos jardines de suntuosos palacios y tejados de teja roja que todos los visitantes se llevan de recuerdo en sus fotografías.
Entre 1611 y 1613, los luteranos de Praga comenzaron a construir la iglesia de la Santísima Trinidad a los pies de la colina de Petřín, el primer templo barroco de la ciudad. Tras sofocarse la rebelión de los estamentos de Bohemia en la batalla de la Montaña Blanca de 1620, el templo pasó a la orden carmelita. Los frailes lo dedicaron a la Virgen de Strakonice, cuya imagen, según se creía, había ayudado a ganar la batalla. La iglesia fue consagrada de nuevo con el nombre de Nuestra Señora de la Victoria.
Para muchos, la iglesia de San Nicolás, en la plaza de Malá Strana, es el templo barroco más hermoso de Praga y de toda Chequia. Su imponente cúpula y su elegante y esbelto campanario forman parte inseparable de la silueta de la ciudad.
Una de las calles más pintorescas de Praga lleva el nombre del escritor y periodista checo Jan Neruda. Asciende desde la plaza de Malá Strana hacia el Castillo de Praga, entre casas barrocas con escudos y portadas ricamente decorados y varios palacios. Pero su mayor encanto son los numerosos emblemas que aún se conservan en las fachadas y que antiguamente servían para identificar las casas en lugar de los números.